hypertrofia auditiva

The special two: The Avalanches y Moldy Peaches

Hace unos días, en este blog, se ha hablado (y no para bien) de Woody Allen. Ya no para un fan, sino para cualquier interesado en el Cine, resulta muy doloroso ver como se derrumba el mito. Sus últimas películas confirman la muerte en vida (qué ironía, Woody) de alguien empeñado en continuar siendo el guía espiritual de miles de snobs cuando, a estas alturas, ya debería ser un sabio retirado. ¿Qué pasaría si Allen sólo hubiese rodado Annie Hall? En primer lugar, que sería un director de culto muy (sobre)valorado en cineclubs y, en general, desconocido por el gran público. En segundo lugar, los admiradores de su obra estarían esperando una segunda cita, una nueva oportunidad, hasta su muerte. En vano. Como la vida misma.

La pasada década nos ha dejado a dos bandas, a dos formas de entender la música popular, que explican  este hecho. El año, 2001. El lugar, Melbourne y Nueva York. Los grupos: The Avalanches y The Moldy Peaches.

Toma una copa, pasa un buen rato ahora. Bienvenido al paraíso“. Empezaba Since I left you, un álbum genial basado en el saqueo de cientos y cientos de samplers. He aquí uno de los más fácilmente identificables

De los segundos es el álbum homónimo, The Moldy Peaches, un compendio de rock lo-fi, country folk chatarrero y otras pesadillas que moran en los sótanos de la gran ciudad

Situar al mismo nivel el sampleado que la composición parece algo natural cuando se escucha la pieza de orfebrería austral de The Avalanches. Descontextualizan canciones que, en muchos casos, poseen una injusta carga peyorativa y, de este modo, alteran la predisposición que la gente tenía de ellas. A Boney M os remito, otra vez.

Since I left you es un alud de música popular, de la segunda mitad del siglo XX, condensada en poco más de una hora. Es muy difícil lograr el equilibrio que evite que el oyente huya despavorido ante tantas referencias. Aquí no hay nada deslavazado. Es todo tan preciso como un reloj suizo, y tienen la desfachatez de hacer que parezca sencillo. ¡Malditos jóvenes irreverentes! Es indescriptible la riqueza de sonidos e ideas que encierra este cofre vitalista: tan divertido, eufórico y desvergonzado que a veces parece una broma fácil.

Pero no, The Avalanches no pierden el norte. Sí hay sentido del humor, pero nada de chistes sin gracia, ni tampoco ironía.

De esto último van  sobrados The Moldy Peaches. Y es que son, como su nombre indica, repulsivos y deliciosos a la vez. Barriobajeros y nihilistas y, al mismo tiempo, infantiles, tiernos y románticos. Ahora un clásico, en su momento una nota al pie en el mal llamado “indie”. Ellos mismos se burlan, sin prejuicios y con mucha mala baba, de esa etiqueta y arrancan el álbum al canto de “los chicos indie son neuróticos”

El álbum es como ellos, divertido y sinvergüenza. Con unas letras inclasificables en donde la actitud punk convive con una soslayada carga irónica. Además, cuenta con la inmediatez de un par de cortes que podrían sonar en cualquier radiofórmula, si la letra se lo permitiese, claro.

Sin embargo, resulta irónico (como todo en The Moldy Peaches) que hayan alcanzado una importante repercusión con Anyone else but you. La canción fue utilizada como leit motiv de una conocida película antiabortista.

Son unos Robert Crumb de la música. Son Jean Paul Sartre haciendo el amor con Belén Esteban. El ser y la nada.

Los responsables principales de este monstruo de Frankenstein neoyorquino son Kimya Dawson y Adam Green, unos freaks militantes con muchas ganas de epatar.

De otro modo no se explica que la película favorita de ambos sea Ellas dan el golpe. Eso sí, lo de la música se lo toman muy en serio y ambos manifiestan que el rollo lo-fi no es algo intencionado. En realidad, se mostraban muy preocupados por sus canciones y trataban de que todo sonase lo mejor posible, dentro de las capacidades que podía ofrecer su limitado equipo.

Los nombres propios detrás de The Avalanches son Darren Settmann y Robbie Chater son los hacedores de esa bola de espejos que es Since I left you. En directo salen muy reforzados con Dexter Fabay, un espectacular dj que hace destacar las bases hip-hop que posee el álbum.

En el FIB (2001) vimos como mezclaban un riff de Pantera con What’s going on de Marvin Gaye, también cómo se apropiaban de los Guns’n’roses a ritmo de hip-hop. La canción Since I left you no fue sampleada y, en su lugar, fue cantada por un crooner freak para la ocasión. También hubo rotaciones para cambiar de instrumentos, en varias ocasiones y siempre acompañadas de Electricity. Y en los últimos minutos, la apoteosis. Unos niñatos descontrolados, a los que ni Morgan Freeman podría detener, empezaron a destrozar vinilos contra el suelo, a lanzar samplers a base de puntapié, a abollar los micros contra los amplificadores y a despedirse de la congregación con un insolente calvo. Un concierto primario, eufórico e ideal para la danza y el apareamiento. ¡Me descojono de los 2 many dj’s!

Por lo que se comenta de los Moldy Peaches (por cierto, teloneros de los Strokes de Is this it) sus directos son un compendio de rock, folk y lo que a los asistentes les venga en gana. Por las pintas, Kimya disfrazada de oso y Adam vestido de Peter Pan, son una especie de Village People nihilistas en donde lo visual y lo sonoro interactúan con gracia y originalidad. Muy divertidos.

No he encontrado ningún ejemplo de calidad de aquella época, así que os dejo una colaboración reciente de los cerebros del grupo.

Acabo con un aviso a los fans: ni The Moldy Peaches, ni The Avalanches van a volver. ¡Superadlo! De los primeros podéis disfrutar de los álbumes en solitario de Kimya Dawson y Adam Green, que si pincháis sobre sus nombres comprobaréis que cuentan con excelentes composiciones. A los melocotones mohosos se les ha dado, sin embargo, cierta continuidad, tanto en actitud como en estilo, en The Bundles, el nuevo proyecto de Kimya Dawson. Pirates declare war es su particular who’s got the crack.

The Avalanches siguen en activo, pero a su manera. No se espera nuevo disco y ya estamos un poco hartos de la enésima noticia, casi siempre en la “prensa seria”, de que los de Melbourne ya tienen listo su nuevo álbum. Darren Settmann en una entrevista, en 2001, decía que su disco era una experiencia y el directo una especie de entrenamiento con público. Rogaba, además, que se le diese “una oportunidad para el próximo”. “Lo importante ahora es no precipitarse”, insistía. Ya han pasado 11 años.

Todas las señales apuntan a que nuestros creadores de una sola obra no van a volver. Da igual lo eterna y ansiosa que sea nuestra espera. No se apiadarán de nosotros. Pero no desesperemos: sus composiciones han dejado con nosotros un recuerdo imborrable que  ya forma parte de nuestra hypertrófica forma de entender la música. Gracias a ellos, podemos cantar como propio ese verso de los Avalanches que proclamaba que “desde que te dejé encontre un mundo más nuevo

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2 pensamientos en “The special two: The Avalanches y Moldy Peaches

  1. Buen post. Se echa de menos a los Moldy Peaches. El nuevo Adam Green no es lo mismo, aunque Kimya sigue siendo buena y una respetable dama

    • Muy de acuerdo con lo que comentas.

      De Adam Green están bien el excelente Friends of mine y Gemstones. Sus siguientes álbumes son algo flojetes, aunque contienen algunos temas estupendos. Algo demasiado común, lo de un disco cutre con dos singles de calidad, en estos tiempos del “one hit wonder” viral.

      Personalmente creo que Kimya Dawson en solitario cambia de registro, pero se mantiene a un altísimo nivel

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